El gobierno israelí advirtió que retomará los ataques si Irán reactiva su programa nuclear. Mientras tanto, ambos países anunciaron que respetarán la tregua, siempre que la otra parte también lo haga.
Tras casi dos semanas de tensión militar, Israel e Irán confirmaron un alto el fuego, dando fin a una serie de enfrentamientos que mantuvieron en vilo a toda la región. La tregua, anunciada oficialmente por ambas naciones, dependerá de que se mantenga la reciprocidad en el cumplimiento del acuerdo. Sin embargo, las advertencias cruzadas continúan.
Desde Tel Aviv, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu aseguró este martes que su país “volverá a actuar con fuerza” si Teherán intenta reactivar su programa nuclear. “No permitiremos que Irán obtenga armas nucleares”, remarcó en una conferencia televisada.
Por su parte, el presidente iraní Masoud Pezeshkian también confirmó “el fin de la guerra de los 12 días” y declaró que su país no busca desarrollar armamento atómico, sino ejercer su “derecho legítimo” al uso pacífico de la energía nuclear. En un mensaje difundido por medios oficiales, acusó a Israel de haber iniciado las hostilidades y destacó la “resistencia heroica del pueblo iraní”.
En su intervención, Netanyahu calificó la ofensiva como una “victoria histórica” y sostuvo que, con el respaldo de Estados Unidos, lograron desmantelar “dos amenazas existenciales”: el programa nuclear y el sistema de misiles de Irán. Según fuentes oficiales, los ataques destruyeron instalaciones estratégicas en Isfahan, Natanz, Arak y Fordow, además de impactar en medios estatales y centros de inteligencia.
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Eyal Zamir, informó que los bombardeos “retrasaron por años” el desarrollo nuclear iraní y que ahora comienza “una nueva fase” de vigilancia estratégica. Zamir señaló que también fueron atacados altos mandos militares de Teherán.
El gobierno israelí levantó este martes todas las restricciones de seguridad internas impuestas durante el conflicto. Las actividades laborales, escolares y sociales vuelven a la normalidad en la mayoría del país, aunque persisten limitaciones en comunidades cercanas a la Franja de Gaza.