La intención del poderoso productor era evitar que se revelaran los abusos, llegando incluso a ordenar perfiles psicológicos y sexuales de sus víctimas.
Harvey Weinstein, el poderoso productor de Hollywood acusado de abuso sexual contra varias actrices, contrató a agencias de seguridad privada para investigar tanto a las mujeres que acosaba como a los periodistas que trabajaban en mostrar a la opinión pública las graves denuncias, según informa The New Yorker.
La intención de Weinstein era detener a cualquier costo que salieran a la luz los abusos, llegando incluso a ordenar la elaboración de perfiles psicológicos y sexuales de sus víctimas.
Ronan Farrow, el autor del reportaje de The New Yorker sostiene que Weinstein contrató a la empresa estadounidense de inteligencia Kroll y a Black Cube, dirigida por exoficiales del Mossad israelí, responsable de recopilación de inteligencia, acción encubierta, espionaje y contraterrorismo. Cabe mencionar que el Mossad está considerado entre las cinco mejores agencias de inteligencia del mundo.
Uno de los trabajos contratados por Weinstein fue en contra de la actriz Rose McGowan, quien finalmente lo denunció por violación.
Con la artista se entrevistó un agente encubierto quien, haciéndose pasar por defensor de los derechos de las mujeres, grababa secretamente los encuentros.
Ese mismo agente, bajo otra identidad falsa, se reunía con periodistas para averiguar pruebas y testimonios de las mujeres que lo acusaban.
En octubre pasado, Weinstein fue acusado de múltiples casos de acoso sexual: Angelina Jolie, Cara Delevingne y Léa Hélène Seydoux se encontraban entre las víctimas.
Tras el escándalo, varias estrellas de Hollywood se sumaron a las acusaciones.