El temblor registrado en Calama dejó miles de hogares sin servicios básicos, daños en infraestructura y suspensión de clases en la Región de Antofagasta. Las grabaciones difundidas por vecinos muestran la magnitud del sismo y el impacto que tuvo en supermercados, rutas y edificios públicos.
El lunes 25 de mayo al atardecer, un sismo de magnitud 6,9 con epicentro a 20 kilómetros al noreste de Calama sacudió violentamente el norte chileno. La profundidad fue de 114 kilómetros y la intensidad alcanzó VI Mercalli en ciudades como Antofagasta, Tocopilla y Mejillones. El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) descartó riesgo de tsunami, aunque la alarma inicial generó preocupación en gran parte de la población.
Las consecuencias fueron inmediatas: más de 22 mil hogares quedaron sin electricidad, y hoy aún se contabilizaban 1.471 viviendas sin suministro en Calama. También se reportaron roturas de cañerías que dejaron sin agua a unas 3.000 familias, además de daños en supermercados, gimnasios y caída de techumbres en distintos sectores de la ciudad.
Los videos difundidos en redes sociales muestran góndolas desplomadas en supermercados, techos desprendidos y vecinos saliendo a la calle en medio del temblor. Las imágenes captadas por cámaras de seguridad reflejan la violencia del movimiento y el miedo de la población, que debió enfrentar un corte masivo de luz en plena tarde.
El impacto alcanzó también a los centros de salud. El COSAM y el SAMU suspendieron la atención por falta de energía, mientras que el SAR Calama y el BRIANT registraron daños menores. La Secretaría Regional Ministerial de Educación, dispuso la suspensión de clases en Calama y en los pueblos de Alto Loa, mientras se evaluaban las condiciones de seguridad en las escuelas.
En las rutas, se produjeron deslizamientos en la ruta hacia San Pedro de Atacama y desprendimientos de material en Tocopilla y San Pedro. Las grabaciones difundidas muestran vehículos detenidos y personal trabajando para despejar los caminos.
El movimiento telúrico trascendió las fronteras: las ondas sísmicas se sintieron en regiones del norte chileno, en el sur de Perú y hasta en Brasil, donde vecinos de São Paulo reportaron el temblor en barrios como Lapa y Pompeia. Hasta el momento, se han registrado al menos nueve réplicas menores, con magnitudes entre 3,4 y 4,3. Las autoridades continúan evaluando los daños en infraestructura y viviendas, mientras que la población permanece atenta a nuevas sacudidas.