La abogada argentina enfrenta cargos por injuria racial tras un episodio ocurrido en un bar de Río de Janeiro; la causa incluye videos viralizados, tres hechos imputados y podría derivar en una condena de hasta 15 años.
El juicio contra Agostina Páez, la abogada e influencer argentina acusada de realizar gestos racistas en un boliche de Río de Janeiro, comienza este martes 24 en Brasil, en un caso que genera fuerte repercusión tanto en ese país como en la Argentina.
La audiencia se desarrolla en el Tribunal Penal N°37, a cargo del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, donde la fiscalía y la querella exponen sus conclusiones. El proceso se tramita bajo secreto de justicia.
Páez, de 29 años, se encuentra actualmente bajo prisión domiciliaria —con tobillera electrónica— imputada por tres hechos de injuria racial, un delito contemplado dentro del marco legal antirracista brasileño. La querella solicita una pena de hasta 15 años de prisión.

Los hechos denunciados
El episodio ocurre a comienzos de año, cuando la joven sale de un bar en la Zona Sur de Río de Janeiro, donde se encuentra de vacaciones con amigas.
Según la denuncia del Ministerio Público de Río de Janeiro (MPRJ), Páez se refiere de manera peyorativa a un empleado del lugar utilizando la palabra “negro” y, al retirarse, lo llama “mono”, además de imitar gestos y sonidos del animal.
De acuerdo con la acusación, las ofensas se extienden a otros dos trabajadores del bar, a quienes también habría insultado con expresiones discriminatorias, lo que configura tres hechos de injuria racial.
Un video que registra el momento se viraliza en redes sociales y se convierte en una prueba clave para la investigación de la Policía Civil brasileña.
Detención y situación judicial
La abogada es detenida el 6 de febrero y trasladada a una comisaría local, aunque recupera la libertad esa misma noche por decisión judicial. Posteriormente, el tribunal dispone medidas restrictivas, entre ellas la utilización de una tobillera electrónica y la permanencia en Brasil.
La prisión preventiva es solicitada por el Ministerio Público en base al riesgo de fuga y al comportamiento reiterado, ya que, según la fiscalía, Páez continúa con las ofensas incluso después de ser advertida de que se trata de un delito en ese país.
La postura de la fiscalía
La fiscal Fabíola Tardin Costa señala que el enfoque de la acusación no está centrado exclusivamente en una pena de prisión, sino en la reparación del daño y el respeto a la legislación brasileña.
“El foco es demostrar que nuestro país está comprometido con la lucha contra el racismo y con el respeto a los tratados internacionales, sin dejar de considerar la importancia de garantizar el derecho de reparación a la víctima”, explica.
En ese sentido, remarca que la cárcel es una medida “extrema y excepcional” que no necesariamente resulta prioritaria en este caso.
La defensa y el pedido de disculpas
La defensa de Páez está a cargo de la abogada Carla Junqueira, quien afirma que su clienta reconoce el error cometido.
“Agostina reconoce que se equivocó y reaccionó de forma inadecuada ante una situación de conflicto. Mostró arrepentimiento sincero, pidió disculpas y buscó comprender las consecuencias de sus actos”, sostiene.
Además, la letrada considera que eventuales penas pueden ser sustituidas por otras medidas y manifiesta su confianza en la Justicia brasileña para alcanzar una resolución “justa y proporcional”.
En los últimos días, la propia Páez también difunde un video en sus redes sociales donde califica su accionar como “una reacción muy grave” y realiza un pedido de disculpas público.
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El proceso continúa con nuevas audiencias en las que se analizan las pruebas y los planteos de las partes antes de que el tribunal avance hacia una resolución.