“Los hospitales están funcionando al 20%”: venezolanos en Mendoza preocupados por sus familias tras los terremotos

“Los hospitales están funcionando al 20%”: venezolanos en Mendoza preocupados por sus familias tras los terremotos

Mundo

La comunidad venezolana en Mendoza sigue con angustia las noticias del terremoto que sacudió a su país, mientras crece la preocupación por familiares desaparecidos, la falta de comunicación y las dificultades para organizar ayuda humanitaria desde Argentina.

La comunidad venezolana residente en Mendoza atraviesa momentos de profunda preocupación luego del fuerte terremoto que sacudió a Venezuela y dejó, según los primeros datos oficiales, al menos 164 muertos y cerca de mil heridos. A la tragedia provocada por el sismo se suma la incertidumbre por la falta de comunicación con familiares, los daños estructurales y la precariedad de los servicios de emergencia en las zonas afectadas.

En un móvil en vivo desde el centro mendocino, venezolanos radicados en la provincia relataron la desesperación que viven al seguir minuto a minuto las noticias desde la distancia. Muchos de ellos no logran establecer contacto con sus seres queridos debido a los cortes de electricidad, la caída de las comunicaciones y las dificultades de conectividad en el país caribeño.

“Estamos siguiendo todo con muchísima preocupación”

Romilí Salazar, venezolana residente en Mendoza, explicó que la información llega principalmente a través de redes sociales y mensajes de familiares que logran conectarse de manera intermitente.

“Yo soy de una provincia del sur de Venezuela y el terremoto se sintió muy fuerte también allí. Fue un estruendo tremendo. Estamos hablando de dos terremotos, con apenas 39 segundos de diferencia, con magnitudes de 7.2 y 7.5. Fue algo muy fuerte”, relató.

La mujer sostuvo que el desastre natural expuso, una vez más, la fragilidad de la infraestructura venezolana. “Los hospitales no están funcionando ni al 20%, los cuerpos de rescate no están actualizados, no se hacen simulacros y no hay lugares preparados para que la gente se resguarde ante una emergencia como sí ocurre en Mendoza”, lamentó.

Edificios derrumbados y familias desaparecidas

El testimonio más conmovedor fue el de Keila Brito, quien reveló que varios de sus familiares permanecen desaparecidos tras el sismo.

“Mi hermano todavía no aparece y sabemos que la zona donde estaba es de alto riesgo. También tengo primas cuyo edificio se desplomó por completo. Estamos esperando noticias de Yurimar Cabrera de León, su esposo Warner León y su hija Sofía, de 15 años”, contó con angustia.

Brito también explicó que una amiga suya pudo ser rescatada de entre los escombros, pero advirtió que la situación general es crítica. “Muchos edificios colapsaron. Vargas es una zona muy golpeada desde el deslave de 1999 y muchas construcciones no estaban en condiciones óptimas para ser habitadas”, señaló.

Incomunicación y censura en medio de la emergencia

A la devastación causada por el terremoto se suma la falta de comunicación. Según relataron, muchas de las zonas afectadas se encuentran sin electricidad, sin señal telefónica y sin acceso a internet.

“La información nos llega por redes sociales o por algún familiar que consigue un wifi satelital. Están incomunicados totalmente”, explicó Keila. También advirtió sobre las dificultades adicionales que impone la censura de algunas plataformas digitales en Venezuela, lo que complica aún más el contacto entre familias y la difusión de información oficial y de rescate.

La entrevistada detalló que en algunos casos las imágenes de los rescates se están viendo por transmisiones en streaming o por canales de televisión de otros países, mientras los medios venezolanos no logran cubrir plenamente la emergencia.

La comunidad venezolana en Mendoza busca cómo ayudar

Frente al drama, la comunidad venezolana en Mendoza ya comenzó a organizarse para colaborar con los afectados. Según estimaciones de sus referentes, en la provincia viven actualmente alrededor de 3.000 venezolanos, muchos de ellos con familiares directos en las zonas golpeadas por el terremoto.

Sin embargo, por ahora la ayuda material enfrenta un problema clave: la logística para hacer llegar insumos a Venezuela.

“Todos preguntan qué podemos hacer para ayudar, pero no tiene sentido armar un centro de acopio si no sabemos cómo llevar la ayuda hasta allá. Tenemos que coordinarnos para que realmente llegue a las personas afectadas”, explicó Romilí, quien indicó que ya se están realizando gestiones con organizaciones y espacios de venezolanos en el exterior.

La preocupación no solo pasa por reunir donaciones, sino también por garantizar que la ayuda humanitaria llegue efectivamente a destino, en un contexto marcado por antecedentes de irregularidades en la distribución de asistencia en emergencias anteriores.

Agradecimiento a Mendoza y a la Argentina

En medio del dolor, las entrevistadas destacaron el acompañamiento recibido en Mendoza y agradecieron el apoyo brindado por medios de comunicación, instituciones y vecinos mendocinos.

“No saben la cantidad de personas que se han comunicado desde la radio y la televisión para ofrecernos difusión y ayuda. Estamos muy agradecidos con este gran país que nos abrió las puertas”, expresaron.

Mientras tanto, la comunidad venezolana continúa pendiente de cada novedad, con la esperanza de recibir noticias de sus familiares y de poder canalizar ayuda para quienes lo perdieron todo. El drama que se vive a miles de kilómetros se siente con fuerza en Mendoza, donde la angustia, la incertidumbre y la solidaridad se mezclan por estas horas en cada testimonio.

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