Menú especial, regalos y una velada emotiva en donde se les permitió romper una de las reglas del juego.
Los participantes de la casa más famosa del país tuvieron su cena de navidad. Con menú especial, regalos y hasta se les permitió romper una de las reglas del reality.
Matambre con ensalada rusa, pionono de atún, vitel toné y tomates rellenos fueron algunos de los platos que los convivientes de la casa de Gran Hermano disfrutaron para la cena de navidad. La excepción de la noche estuvo dada por el hecho de que fuera de las fiestas de los viernes, se les permitió brindar a las 12 con una copa de champagne.
Si bien los participantes no tienen noción de las horas del día, pues no cuentan con celulares ni dispositivos que les permitan conectarse con el mundo exterior, desde la producción se les informó sobre la medianoche qué hora era para que alzaran sus copas y así pudieran desearse una feliz navidad.
Ocurre que una regla fundamental del formato internacional de Gran Hermano consiste en que los jugadores pierdan la noción del tiempo durante su permanencia en la casa.
De hecho, no están autorizados a tener relojes ni celulares y ni siquiera calendarios. Deben vivir el transcurso de los días sin más pistas sobre los horarios que aquellas que, por aproximación, puedan deducir en función del amanecer y el atardecer.
Como excepción, la inconfundible voz de Gran Hermano hizo la cuenta regresiva y así, los jugadores supieron la hora y pudieron alzar sus copas exactamente en el momento de la llegada de la Navidad.
Como excepción también y a fin de que se dieran un gusto al momento de celebrar, se les permitió tomar una copa de alcohol.
Otra de las grandes sorpresas que recibieron todos fueron regalos. Todos recibieron ropa que iban sacando de las cajas colocadas al pie del pino con sus nombres indicados en ellas.