“A partir de este momento queda habilitada la nominación fulminante”. La nueva herramienta que cada participante puede utilizar solo una vez recalienta la competencia.
El lunes de la semana pasada, en la gala especial de eliminación que se hizo el 9 de enero Santiago del Moro entró por primera vez a la casa de Gran Hermano. Allí llevó consigo una valija que dejó en el interior de la vivienda y recién este lunes se supo qué había en su interior.
A medida que los días pasaban la intriga sobre lo que había adentro de esa maleta fue creciendo. Pero en la edición de este lunes 16 de enero, se develó el misterio. “El tema es la valija. Esa valija tiene algo muy importante. Es para ustedes. y también podríamos decir que es para nosotros”, dijo del Moro en su primer contacto con la casa más famosa del país. Entonces lo mandó a Maxi Giudici, líder de la semana, al box de intercambio a buscar la llave de la maleta en cuestión y le pidió que le sacara la funda.
Fue recién en el segundo contacto con la casa que Maxi abrió la valija, extrajo un sobre y leyó su contenido. “A partir de este momento queda habilitada la nominación fulminante”. Del Moro explicó que cada jugador podrá hacer uso de esta herramienta una sola vez durante su estadía en la casa. Y está mandará directamente a placa al participante votado.
Cuando ningún participante se lo esperaba, Santiago del Moro hizo su ingreso a la casa de Gran Hermano el lunes pasado. “Uh, entra alguien”, dijeron al ver la mano del conductor saludando detrás de la puerta. Y empezaron a especular con quien podría ser, preguntándose si no era Coti Romero. Finalmente, todos empezaron a saltar abrazados al rubio. “Tengo poco tiempo y muchas cosas para decirles”, anunció él.
Entonces les dejó la valija y les dijo que no lo podían abrir hasta que la producción los autorice. “Es una sorpresa grossa”, dijo del Moro.
Del Moro mantuvo una breve charla con los participantes para darles ánimo para que siguieran adelante en la competencia sin bajar los brazos. “Acá lo que te juega es la cabeza”, les explicó mientras el rating marcaba más de 24 puntos. Y les pidió que no le dieran importancia a los gritos del afuera. “Esta es una experiencia única en la vida”, les remarcó.
Luego, el conductor entró al confesionario y señaló que el lugar era mucho más grande de lo que esperaba. “Estoy muy feliz de verlos a los chicos acá en la casa. Es como ver a una familia funcionando. Hay olor a tuco y la casa está limpia”, remarcó el conductor. Entonces, Gran Hermano le dio la bienvenida y le dijo que era un placer tenerlo allí. “Es increíble cuando esa puerta se abre porque es pasar de la realidad a otro contexto”, dijo del Moro. Y pidió que, una noche, lo dejaran quedarse a dormir allí.