De un emprendimiento familiar nacido en los años 60 a convertirse en el polo logístico más importante del oeste argentino, Leonardo y Joaquín Andreu repasaron en Historias con Marca, por El Nueve Streams, los hitos, desafíos y aprendizajes que marcaron el crecimiento del grupo, con un valor central que atraviesa generaciones: cumplir la palabra.
En un nuevo episodio de Historias con Marca, por El Nueve Streams, la periodista Elena Alonso conversó con Leonardo y Joaquín Andreu, referentes de una de las empresas logísticas más importantes del oeste argentino. Más que una compañía, Andreu es una historia de familia que atravesó crisis, expansión, internacionalización y hoy proyecta su futuro con una mirada estratégica hacia 2030.
De un camión en los 60 a un polo logístico regional
La empresa nació en la década del 60 cuando Felipe Andreu compró su primer camión y comenzó a trabajar en el transporte de cargas. Tras una primera etapa asociativa —que incluyó la fundación del Expreso Luján—, en 1983 decidió crear Andreu como firma propia, casi en paralelo con la incorporación de sus hijos al proyecto.
En 1989 adquirieron una fábrica de soda que se convirtió en el núcleo del actual predio logístico. Con el tiempo, la empresa dejó de ser únicamente transporte para transformarse en un operador integral, agregando valor a sus clientes en un mercado cada vez más competitivo.
Hoy Andreu cuenta con el predio logístico más importante del oeste argentino:
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120.000 m² de depósitos
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250.000 m² de superficie total
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Operaciones de distinta complejidad, adaptadas a múltiples industrias
“Veíamos que el transporte se estaba comoditizando y quisimos diferenciarnos agregando servicios”, explicó Leonardo.
Nuevas generaciones y profesionalización
Joaquín Andreu se incorporó formalmente en 2019, aunque creció literalmente entre camiones y depósitos. Forma parte de la tercera generación, que ya suma cuatro integrantes trabajando activamente en la empresa.
La familia trabajó con consultoras externas para definir protocolos y reglas claras sobre roles: qué implica ser accionista, director o gerente. Para Leonardo, la diferenciación de esos espacios es uno de los grandes desafíos de las empresas familiares.
“El diálogo permanente y la claridad en los roles resuelven gran parte de los conflictos”, sostuvo.
Además, la empresa dio pasos hacia la profesionalización y la apertura, participando en espacios empresariales como Vistage y promoviendo el intercambio con otros sectores. Esa lógica de ecosistema, aseguran, enriquece la toma de decisiones y acelera el aprendizaje.
Diversificación con foco estratégico
En los últimos años Andreu avanzó en desarrollos inmobiliarios y evaluó nuevas áreas como minería y oil & gas. Sin embargo, también aprendieron que diversificar sin foco puede implicar altos costos de aprendizaje.
“Hay que evaluar bien cuándo conviene asociarse y cuándo conviene profundizar en lo que uno sabe hacer mejor”, reflexionó Leonardo.
Un hito clave fue la internacionalización en Chile, donde poseen el 45% de una empresa junto a socios locales. Esa experiencia les permitió trabajar con estándares de previsibilidad económica distintos a los argentinos y fortalecer su profesionalización como directorio.
Crisis y decisiones que marcaron el rumbo
Como toda empresa argentina con más de medio siglo de historia, Andreu atravesó momentos críticos. Uno de los más duros fue la crisis de 2001: tenían deuda en dólares por camiones importados y sus ingresos eran en pesos, lo que multiplicó el impacto financiero.
También recuerdan un incendio que puso a prueba la organización y terminó convirtiéndose en un punto de inflexión para mejorar procesos internos.
Entre los hitos positivos recientes, destacan la ampliación de naves logísticas para Cervecería y Maltería Quilmes, un proyecto de 30.000 m² cubiertos que consolidó a la firma como referente nacional y les valió el reconocimiento como mejor depósito del país para ese cliente.
La logística como motor de Mendoza
Leonardo impulsa actualmente la creación de un cluster logístico junto a otros actores del sector, con el objetivo de desarrollar un plan estratégico provincial de largo plazo. Considera que la logística puede duplicar su peso en el Producto Bruto Geográfico si se la integra como eje de desarrollo y no solo como actividad complementaria.
Menciona casos internacionales como el de Zaragoza, que logró posicionarse globalmente gracias a una planificación estratégica en materia logística.
Para Joaquín, además, la conectividad y el paso a Chile son claves para potenciar tanto la logística como el turismo mendocino, un sector que considera diferencial y aspiracional.
El legado: cumplir la palabra
Al proyectarse a diez años, imaginan una empresa fuerte en Mendoza, expandida en el este argentino y consolidada en Chile. Pero más allá del crecimiento, ambos coinciden en el valor que quieren preservar.
Leonardo lo resume en una frase: “Me gustaría que nos recuerden como una empresa que respeta su palabra” y Joaquín agrega: “Que digan que somos serios, que trabajamos bien y que cumplimos”.
En un contexto económico cambiante, la historia de Andreu demuestra que la combinación de familia, profesionalización y visión estratégica puede construir algo más que una empresa: puede construir una marca con identidad propia en Mendoza.