La Pascua en Mendoza se vive más allá del chocolate: entre tradiciones, recuerdos y relatos cargados de emoción, las familias reafirman que lo más valioso está en los momentos compartidos.
En cada mensaje que llega, se repite una certeza sencilla pero profunda: la Pascua no se mide en el tamaño de un huevo de chocolate, sino en lo que guarda en su interior. No se trata solo de un regalo, sino de esos momentos que vuelven año tras año, cargados de emoción, tradición y memoria.
En Mendoza, la celebración tiene un sello propio. Las familias convierten la fecha en un encuentro donde lo importante es la mesa compartida, las risas que se multiplican y los gestos simples que quedan grabados para siempre. La búsqueda de los huevos en el jardín, el aroma dulce del chocolate en la cocina y las historias que pasan de generación en generación construyen un ritual que trasciende el tiempo.
Desde Canal 9 Televida destacaron ese espíritu que va más allá de lo material y que se sostiene en la memoria afectiva. La Pascua, es familia, infancia e identidad.
En ese contexto, después de recibir miles de mensajes en ELNUEVE.COM y las Redes Sociales de Canal 9 Televida, se premió a uno de los textos más emotivos con un huevo gigante de 3 kilos. Escrito por Agustín Zárate, resume ese sentimiento con una escena íntima: la cocina compartida con su abuela, el olor a cacao y las manos llenas de chocolate. Un recuerdo que sigue vivo en cada nueva Pascua, donde la emoción regresa como si el tiempo no hubiera pasado.
“De chico la Pascua me ponía ponía re ansioso porque me tocaba hacer los huevos de chocolate con mi abuela Negrita. El olor a cacao, las manos pegajosas y ella ahí, enseñándome con paciencia. Ahí entendí que la Pascua era más que rezar: era compartir en familia.
Ese recuerdo es el más lindo que me quedó de ella. Y cada vez que llega esta fecha me emociona, como si la tuviera otra vez al lado, riéndose mientras acomodamos el chocolate”
A ese relato se suman decenas de historias que reflejan lo mismo: el valor de los momentos compartidos. A continuación, algunos de los mensajes enviados por la gente:
“Uno de mis recuerdos más lindos de Pascuas no tiene que ver con recibir huevos de chocolate, sino con hacerlos.
En la cocina estábamos mi mamá, mi tía y mis primos, todos juntos, ayudando como podíamos. Derretíamos el chocolate, llenábamos los moldes… aunque siempre terminábamos comiendo más de lo que hacíamos, con las manos llenas de chocolate.
Entre risas, desorden y ese olor dulce que estaba por toda la casa, entendí algo que hoy valoro mucho. Lo importante no eran los huevitos perfectos, sino ese momento compartido. Porque al final, las mejores Pascuas no eran por el chocolate… eran por estar juntos”
“Mi recuerdo mas bonito era jugar a la búsqueda de los huevos de pascuas en la casa de mi Yaya, con mis hermanos y primos ”

“Recuerdo una pascua cuando era pequeña, mi abuela armó una búsqueda del tesoro en el patio, con pistas llenas de amor y un poco de picardía 💛 la última decía donde el sol abraza a las flores… y yo busqué por todos lados hasta cansarme y en eso ella salió despacito, fue a una maceta… y de ahí apareció el huevo de chocolate 🐣🍫me miró riéndose y me dijo que lo importante no es encontrarlo rápido… era disfrutar el juego juntas la recuerdo con mucho amor y nostalgia”
“Hola Chicos ! Mi recuerdo más lindo y nostálgico es cuando éramos chicos mis hermanos y yo y mi papá nos entretenía afuera y mi mamá escondía los Huevos de Pascua por toda la casa, siempre compraba 1 para cada uno incluidos ellos 2, a todos le ponía nombre y después de comer el día Domingo, nos mandaba a Buscarlos por la casa. Lo buscábamos como locos jaja Pero hasta que no encontramos el de todos no podíamos abrir uno jaja Que Hermosos Recuerdos, uno de grande ve que la Riqueza esta en la casa, en estos hermosos momentos que después se hacen Recuerdos. Y al día de hoy lo seguimos haciendo con nuestras Niñas. 🥹💖 Que la Tradición no se pierda Nunca. ❤️🩹 Felices Pascuas 🐰”
“Mis recuerdos de chica de las pascuas es q mi mamá nos compraba los huevitos y nos decía no se peleen x los juguetes se los prestan y como yo era la única nena entre 2 hermanos varones siempre terminaba llorando xq me tocaban juguetes de varón y mis hermanos me lo sacaban jaajaa hoy me acuerdo y me da mucha risa”
“Mi recuerdo más lindo de Pascuas fue la primera vez que hice huevos de chocolate caseros. Fue un día hermoso que compartí en familia. Con la ayuda de mi mamá, los preparamos desde cero: los armamos, los rellenamos y los decoramos por primera vez. La idea nos encantó tanto que hicimos varios huevitos para regalar. La pasamos muy lindo, entre risas y momentos compartidos. Fue una experiencia muy especial, de esas que quedan en el corazón, y sin duda me encantaría repetirla todos los años.”
Así, la Pascua deja de ser un evento puntual para convertirse en un espacio de encuentro. Un momento donde el pasado y el presente se abrazan, y donde cada familia, a su manera, reafirma lo esencial.
Porque, al final, el verdadero espíritu de la Pascua no está en el chocolate: está en los recuerdos que se crean y en los vínculos que se fortalecen con el paso del tiempo.