Muchas veces el físico pasa factura cuando desde lo cognitivo y mental la “persiana” se baja generando el pase de factura al resto del organismo. ¿Esto es así o sólo se trata de una percepción de cada quién? Una especialista despeja y aclara todas las dudas.
“Me duele todo el cuerpo, no puedo más de cansancio”, acusa el hijo. “¿Cansado de qué si sólo has estudiado en tu habitación?” responde la madre. Una foto-imagen sencilla pero lo suficientemente clara acerca de lo que podemos llegar a sentir en el cuerpo, aunque sólo se haya estudiado o se trabaje frente a una computadora. Y es que como en todo, el cuerpo, esa máquina perfecta que todo lo hace, con la computadora capitaneando desde lo mental todo, también se enferma, se agota y muestra los coletazos del agotamiento mental.
Según explica Alejandra Torres, médica neuróloga, “cada cosa que hacemos requiere de una intervención de un montón de neurotransmisores en nuestro cerebro. Es decir, cada vez que yo pienso o hago alguna tarea, mi cerebro pone a manifestar una ‘sinfonía de neurotransmisores’. Los mismos que están implicados en todo lo que son los procesos mentales, tiene que ver con uno principal que es el glutamato”.
-¿Qué es y cómo repercute en nuestro organismo?
Es un neurotransmisor que supera la concentración de las catecolaminas biógenas (tipo de neurotransmisores que contienen el grupo radical NH2. Comprenden las catecolaminas (dopamina, adrenalina, noradrenalina), los índoles (serotonina), la acetilcolina y la histamina
Esto mismo es el encargado de hacer todos los procesos mentales y cognitivos. El problema aparece cuando estoy muchas horas frente a un trabajo o estudio que implica actividad mental, en donde este glutamato, que debe ser absorbido por nuestro cerebro aumenta hasta niveles casi tóxicos. De ahí que el cerebro como un mecanismo de protección pida de alguna manera “parar”, generando dolores en diversas partes del cuerpo 8dolor de cabeza, cintura, brazos). Es un verdadero mecanismo de protección.
-¿El multitasking es parte fundamental en este sentido de “agotarnos mentalmente”
Totalmente, ya que se demanda una capacidad cognitiva superior de atención con una memoria que trabaja a pleno mucho más. El cerebro necesita ante esto ser protegido, y dice “pará, aunque no te duela, lo voy a manifestar a través de síntomas físicos” De allí que aparezca ese cansancio y fatiga.
-¿Cómo me protejo de este proceso y le doy descanso al “cansancio mental?
Haciendo actividades placenteras, algo positivo, diferente a lo cognitivo o mental. Si sumamos el buen dormir de ocho horas (que es más importante que la nutrición y hasta que la hidratación) ya que el sueño es el taller mecánico en el que entra mi cerebro en donde todas las fases se encargan de reparar nuestro organismo. De conformar neurotransmisores, liberar hormonas, reparar células, proteger los procesos cognitivos entre múltiples aspectos más.
La profesional dialogó con el equipo de Cada Día. Mirá la nota