Muchas veces consumimos sin saber productos que supuestamente necesitamos para sentirnos mejor o potenciar nuestro físico. Sin embargo, es el profesional de la salud quien debe guiar qué, cómo y cuánto de esos componentes debemos tomar.
Todos apuntamos a sentirnos fuertes, sanos, vigorosos y lo mejor posible a nivel físico. Y es allí en donde por mejor podemos caer en la trampa de comprar suplementos, sin saber en realidad qué necesitamos de acuerdo a nuestra edad, análisis, objetivos y estado en general de salud.
En este sentido, las redes sociales pululan con imágenes “prometedoras de cuerpos perfectos y saludables”, y se suele caer en la ensoñación que “ese” debe ser el objetivo. En realidad, el objetivo debe ser, si queremos mejorar nuestro estado físico y sobre todo apuntar a estar saludables, tomar lo que el cuerpo necesite, que no es lo mismo que todos. Por ello asistir a un profesional que mediante exámenes vea qué es lo que realmente necesitamos, es lo ideal.
En este sentido, hay suplementos que se sugieren de acuerdo a cada quien. Uno de los más mencionados entre muchos otros, es la creatina. ¿De qué se trata? Según describe el sitio medlineplus (España) “es una sustancia química que se encuentra naturalmente en el cuerpo. También se encuentra en carnes rojas y mariscos. A menudo se utiliza para mejorar el rendimiento del ejercicio y la masa muscular. También participa en la producción de energía para los músculos. Aproximadamente el 95% se encuentra en el músculo esquelético. La mayoría de los suplementos deportivos en los EE. UU. la contienen.
Las personas comúnmente usan creatina para mejorar el rendimiento del ejercicio y aumentar la masa muscular. También se usa para los calambres musculares, la fatiga, la esclerosis múltiple (EM), la depresión y muchas otras condiciones, pero no existe una buena evidencia científica que respalde la mayoría de estos usos”.
Según explicó el médico deportólogo Pablo Gastaldi “en el mundo de la suplementación, existen suplementos para el deporte y para la salud. La oferta es brutal, hay hasta más de 1200 diferentes tipos de suplementos. También la demanda lo es porque las personas creen que se trata de un ´polvito´mágico, y en realidad hay que saber de qué se trata. Ante todo, es legal, de venta libre, es un blend (un mix de componentes), y es importante que las personas sepan que esos polvitos de blend, no pasan por la ANMAT ni por asociaciones que verifiquen la pureza de lo que tiene ese mix, pero es legal. Lo que implica que me fije bien que el producto esté bien referenciado, de marca conocida, y si se puede ir al especialista deportólogo para que nos guíe, sería lo óptimo. Lo importante es saber si se necesita o no, qué evidencia científica tiene lo que voy a tomar.
– ¿Qué es lo que debería tener en cuenta antes de consultar por un suplemento?
Tener fuerte mi mesa de cuatro patas consistente en si tengo bien cubierto la parte de nutrición, ejercicio, descanso, y control de estrés para luego ver qué suplemento necesitaría de acuerdo a mi situación, siendo lo ideal estar guiado por el profesional médico.
-Si no tomo suplementos, ¿puedo suplirlos con la comida?
-Totalmente. Por ejemplo, en lugar de comprar proteína en polvo, podés llegar a los requerimientos y niveles de la misma consumiendo más proteína, sea de origen vegetal o animal. La creatina sin ir más lejos la encontramos en las carnes, consumiendo un poco más, podés llegar a sumarla. Lo importante es saber qué y por qué estamos sumando esos suplementos y ser guiados por el profesional nos ahorra tiempo, dinero, y nos brinda lo que necesitamos.
El profesional dialogó con el equipo de Cada Día, y sumó consejos a la hora de pensar en el consumo y cuidado de suplementos deportivos.