Hiperhidrosis: cuando la sudoración habla por vos

Hiperhidrosis: cuando la sudoración habla por vos

Es un problema que lejos de abochornar a la persona, tiene una raíz médica que posee solución. ¿Cómo tratarle? Enterate en esta nota.

Las camisas se te empapan de sudor, apenas te colocas la prenda, tratás de lidiar con la sudoración masiva, pero no hay desodorante ni antitranspirante que lo arregle, el verano resulta un enemigo potenciado a la hora de sudar por lo que evitas asistir a un lugar público para no pasar vergüenza. Estos y otros escenarios son más que comunes para las personas que sufren de hiperhidrosis: es decir, el aumento de la sudoración de determinadas áreas del cuerpo, resultado de un incremento en la secreción de las glándulas sudoríparas.

Como explica la médica dermatóloga Silvia Moreno, “partamos de la base que sudar es algo fisiológico, necesario y normal que acompaña procesos de excesivo calor, ejercicio y estrés. Cuando se trata de un fenómeno normal no produce inconvenientes. Sin embargo, cuando la sudoración es excesiva, que puede ser generaliza o localizada en manos, axilas y pies, puede resultar un trastorno social, laboral muy importante, que es un motivo de consultas frecuentes.

– ¿Qué señales se dan?

El problema es cuando el paciente empieza a percibir problemas que lo invalidan. Por ejemplo, un niño que llega con el cuaderno manchado, o que se corrió la tinta en un examen debido al estrés que se traspasa a través de sus manos por la excesiva sudoración.

– ¿En qué va que una persona sude más que otra?

Hay patologías que pueden responder a hipersudoración en general, como puede ser un hipertiroidismo, o trastornos endocrinológicos, pero es generalizado. Cuando es sectorizada, esa sudoración pueden darse en axilas, manos, pies, o cabeza.

– ¿Existe una solución definitiva?

Definitiva aún no existe, excepto la cirugía. Lo más sencillo sería un tratamiento tópico que en general se basan en soluciones de cloruro de aluminio que de acuerdo a su concentración puede ser de venta libre o prescripto por el médico que pueden ser cremas en pastas, lociones y desodorantes comunes.

Por otro lado, también existen tratamientos vía oral, pero son fármacos anticolinérgicos, pero tiene efectos adversos como glaucomas, o infección urinaria.

Hay que entender que la sudoración es fisiológica, pero cuando ocurre en demasía y el paciente mancha toda su ropa, hay algo que no esté bien.

-Entre otras opciones está la aplicación de la toxina botulínica que se aplica no solo en estética sino en salud. Sin embargo, el tratamiento es temporario. Otra cosa es la bromhidrosis, que es el olor corporal exagerado o anormal provocado por la descomposición de la secreción de las glándulas sudoríparas, y de los residuos celulares realizados por bacterias y levadura.

– ¿Cómo se llega a la cirugía?

Cuando todo lo anterior no funcionó, se hace la cirugía que corta la vía simpática, es decir, los nervios simpáticos que son los que dan lugar a la sudoración.

Sin embargo, puede haber pacientes que resuelvan su sudoración en las axilas con la cirugía, pero que comienza a aparecerles en la cabeza. Cada paciente es único y cada quien será un caso único. Lo importante es consultar y ver la mejor opción paso a paso.

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