Mujeres y enfermedades cardíacas: ¿Te hacés los controles?

Mujeres y enfermedades cardíacas: ¿Te hacés los controles?

Si bien hasta llegada de la menopausia las mujeres se encuentran más protegidas de las patologías cardíacas desde el punto de vista hormonal, eso no implica que antes, durante, y mucho más después de ella, no deban controlarse. La mirada profesional en alerta.

En términos generales, las mujeres han sido más proclives a cuidar la salud de los demás, y remitirse (recién en los últimos años, y debido a las campañas de concientización) a los controles vinculados a la ginecología y estudios mamarios.

Sin embargo (y potenciado por la pandemia) la falta de estudios y prevención respecto a enfermedades y patologías cardíacas en el universo femenino, han despertado la preocupación de los profesionales y especialistas.

“Se piensa que las enfermedades cardíacas son un problema mayor para los hombres que para las mujeres. Sin embargo, es la causa más común de muerte tanto para unas como para otros en los Estados Unidos. Esto debido a que algunos síntomas de este tipo de enfermedades en las mujeres, pueden diferir de los de los hombres, y es posible que ellas no sepan a qué prestar atención”, sostienen profesionales desde la revista especializada mayoclinic.org.

 

Datos duros que preocupan

Pese a que el cáncer es uno de los principales temores que enfrentan mujeres y hombres, la enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en ambos. “Se le atribuye el 46% de las muertes en mujeres en esta etapa de la vida a las enfermedades cardiovasculares, el 14% al cáncer (ginecológico, pulmón y colon) y el 9% a la enfermedad obstructiva crónica pulmonar (EPOC), altamente asociada al consumo del tabaco”, subraya Verónica Maldonado, médica de la División Ginecología del Hospital de Clínicas. A raíz de eso, en el marco del Día Internacional de la Mujer, desde la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), junto a la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), expresaron su preocupación por lo que consideran una desatención de la salud cardiovascular femenina.

“La mujer comparte con el hombre los factores de riesgo cardiovascular tradicionales, como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes y el tabaquismo. Pero además está expuesta a factores de riesgo cardiovascular exclusivos ligados al sexo femenino”, planteó Ana Salvati, presidente de la FCAy ex presidenta de la SAC.

“Recientemente -continuó- se han reconocido a la violencia de género y al estrés emocional como factores de riesgo cardiovascular ligados al género femenino que impactan sobre su salud cardiovascular. Mientras que sobresalen también otros como la menopausia temprana, las complicaciones del embarazo y ciertas condiciones que son más frecuentes en la mujer como las patologías autoinmunes”, precisó.

 Pese a la creencia tradicional de que ellas mueren más por cáncer de mama que por afecciones cardíacas, las cifras oficiales son contundentes. El informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación de 2019 reportó que 48.530 mujeres fallecieron en nuestro país por enfermedades cardiovasculares, entre las que se encuentran las patologías hipertensivas, isquémicas del corazón, insuficiencia cardíaca, enfermedad cerebrovascular y aterosclerosis, entre otras.

“En la Argentina 1 de cada 3 mujeres muere por enfermedad cardiovascular, lo que representa en nuestro país una muerte cada 11 minutos, mientras que 1 de cada 8 mujeres padecerá cáncer de mama. Esto significa que la enfermedad cardiovascular es la más prevalente, con mayor mortalidad y que puede ser modificable”, señaló Bibiana Rubilar de Seggio, cardióloga intervencionista, directora del Área Corazón y Mujer de SAC y prosecretaria de la FCA.

Varios factores de riesgo tradicionales para la enfermedad de las arterias coronarias, como el colesterol alto, la presión arterial alta y la obesidad, afectan tanto a las mujeres como a los hombres. Sin embargo, otros factores pueden desempeñar un papel más importante en la aparición de las enfermedades cardíacas en las mujeres.

Factores de riesgo 

-Diabetes. Las mujeres con diabetes son más propensas a presentar enfermedades cardíacas que los hombres con el mismo cuadro. Además, como esta enfermedad puede cambiar la forma en que las mujeres sienten el dolor, existe un mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco silencioso, sin síntomas.

-Estrés emocional y depresión. El estrés y la depresión afectan al corazón de las mujeres más que al de los hombres. La depresión puede hacer que sea difícil mantener un estilo de vida saludable y seguir el tratamiento recomendado para otras afecciones médicas.

-Fumar. Es un factor de riesgo mayor para las enfermedades cardíacas en las mujeres que en los hombres.

-Inactividad. La falta de actividad física es un factor de riesgo importante.

-Menopausia. Los niveles bajos de estrógeno después de la menopausia aumentan el riesgo de presentar enfermedades en los vasos sanguíneos más pequeños.

-Complicaciones en el embarazo. La presión arterial alta o la diabetes durante el embarazo pueden aumentar el riesgo a largo plazo de la madre de tener ambas. Estas afecciones también hacen que las mujeres sean más propensas a padecer enfermedades cardíacas.

-Antecedentes familiares de enfermedades cardíacas tempranas. Este parece ser un factor de riesgo mayor en las mujeres que en los hombres.

-Enfermedades inflamatorias. La artritis reumatoide, el lupus y otras enfermedades inflamatorias pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas tanto en hombres como en mujeres.

Importante: Las mujeres de todas las edades deben tomarse en serio las enfermedades cardíacas. Aquellas menores de 65 años, especialmente las que tienen antecedentes familiares de este tipo de patologías.

Lo que ya sabés, pero no hacés

Llevar un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas. Probá estas estrategias saludables para el corazón:

-Dejá de fumar. Si no fumas, no empecés a hacerlo. Tratá de evitar la exposición al humo de segunda mano, que también puede dañar los vasos sanguíneos.

Seguí una alimentación saludable. Optá por cereales integrales, frutas y verduras, productos lácteos bajos en grasa o descremados, y carnes magras. Evitá las grasas saturadas o trans, los azúcares agregados y cantidades elevadas de sal.

-Hacé ejercicio con regularidad y mantené un peso saludable. Si tenés sobrepeso, incluso bajar puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.

-Controlá el estrés. El mismo puede causar que tus arterias se tensen, lo cual puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas, especialmente la enfermedad micro vascular coronaria. Hacer más ejercicio, practicar la atención plena y conectarte con otras personas en grupos de apoyo son algunas maneras de controlar el estrés.

-Evitá o limitá el consumo de alcohol. Si elegís beber alcohol, hacelo con moderación. Para los adultos saludables, beber con moderación significa una bebida al día para las mujeres y hasta dos bebidas al día para los hombres.

Controlá otras afecciones médicas. La hipertensión arterial, el colesterol alto y la diabetes aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas.

Para tener mayores precisiones al respecto, el doctor Andrés Donadi, médico cardiólogo, dialogó con el equipo de Cada Día. No dejes de ver la entrevista completa.

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