La tensión, la memoria y la estabilidad emocional están estrechamente ligadas a dormir bien.
Esta es la semana del sueño y para muchas personas es muy complejo conciliarlo. En el mundo, entre un 30 y un 40% de la población adulta va a manifestar alguna queja relacionada con su sueño.
La neuróloga Griselda Castellino dijo que es importante tener un sueño reparador, que un adulto sano debe dormir entre 7 y 8 horas diarias para que todas las funciones del organismo se cumplan.
“Necesitamos que se realicen durante la noche se cumplan y y no tenga un impacto negativo al otro día en nuestro organismo. ¿Cuáles son esas funciones? Todas las hormonas que se secretan durante la noche, la tensión, la memoria y la estabilidad emocional, que se producen durante el sueño Rem que es una de las partes del sueño profundo. Y cuando nosotros no descansamos bien o cuando el sueño es insuficiente o cuando el sueño está fragmentado o cuando el rango horario en el que descansamos no es el correcto, esas funciones empiezan a disminuir y empieza a tener un impacto negativo en nuestra calidad de su y en nuestro funcionamiento diurno al otro día“, explicó Castellino.
“Un niño debería dormir aproximadamente 10 horas, un adolescente entre 9 y 11 horas, un adulto como entre 7 y 8 horas y un adulto mayo entre 6 y 7 horas“, agregó.