Alimentación emocional: ¿Por qué tomamos al cuerpo de rehén?

Alimentación emocional: ¿Por qué tomamos al cuerpo de rehén?

Los trastornos alimentarios pueden ser tan diversos como complejos y las causas que subyacen, dignas de repensarnos más allá de querer bajar, o no, unos kilos. En esta nota lo que tenés que saber.

Hay muchas maneras de proyectar el enojo, la frustración, el estrés, el vacío existencial, la depresión o los duelos diversos (entre muchos problemas más). Y el destino adonde suelen ir a parar esas proyecciones suele ser nada más y nada menos que nuestro cuerpo. Esa máquina perfecta que, aunque puede presentar “fallas”, muchas veces sólo es el objeto de nuestro propio auto boicot o padecimiento.

Según contó la Licenciada en psicología Vanesa Elías (ig licvaneelias “apenas comienzan los primeros días de calor empieza una locura social en torno a dietas y a bajar de peso, para ‘llegar a’. Un pensamiento que lo único que hace es daño. Esto se vincula con la relación que tenemos con la alimentación, pero que queda mucho más de manifiesto cuando nuestra imagen queda mucho más expuesta. Cada año comienza toda una vorágine para cuidar la imagen. Esto está muy asociado con la relación que hemos desarrollado con la comida a lo largo del tiempo.

– ¿Darnos tiempo para comer tranquilos, como parte de un ritual lindo y necesario es poder entender que la alimentación conforma un ritual desde la siembra, hace tiempo no íbamos a comprar a un negocio, las personas criaban sus propios animales y verduras viendo a la alimentación desde un lugar de nutrición y alimento necesario que nos conectaba desde otro lado con la comida: desde compartir a disfrutar de lo que se tiene en el plato, ¿producto del trabajo?

Entre semana la gente come entre actividades, apurados, y mientras trabajan en el pc, o están con el celular. Es un todo.

– ¿Y lo emocional se ve trastocado por la alimentación?

Total, y absolutamente. Hay que tener en cuenta. El alimento en sí mismo es alimento para el alma, ya que lo que comemos va a afectar nuestro mundo emocional. De hecho, es interesante ver cómo según las emociones que estamos sintiendo, nos van a llamar la atención más alimentos que otros.

– ¿Por qué castigamos al cuerpo?

Porque la nutrición es la primera relación de amor que tenemos a partir del acto de amamantamiento que tienen las madres con sus hijos/as. De ahí que castigamos al cuerpo con la nutrición ya que hacemos una asociación directa con la emoción, pero además hay que asumir que vivimos en culturas “gordo-odiantes”, gordo fóbicas, imponiendo un miedo a alimentarnos bien. De ahí que existan personas que aún cuenten calorías o se pesen de manera sistemática como diez veces por día. Ni hablar de tratar de tener cuerpos que parecieran venir en un molde, y a los que tendríamos que aspirar. ¿Por qué? ¿En dónde está escrito? Todo es cultural y poder descifrar este tema nos ayuda a resolver algo mucho más importante y profundo entendiendo al alimento desde un buen lugar, y al cuerpo como merecedor de ser cuidado desde lo saludable.

Hay que entrar en relación con lo que nos hace únicos, diferentes cuerpos, fisonomías, y lo que me hace bien es el foco en donde tiene que centrarse mi alimentación emocional.

Imperdible taller on line sobre alimentación emocional: psicovanesaelias@gmail.com

La profesional dialogó con el equipo de Cada Día. Mirá la nota

Seguinos en