Celos: entenderlos para sanarlos

Celos: entenderlos para sanarlos

En esta nota te explicamos qué son los celos y te acercamos tres consejos para desactivarlos y generar vínculos sanos.

(Por Eva Rodríguez) 

Los celos son comunes, si los experimentás no sos de otro planeta. Sin embargo, es importante comprender qué ocurre y trabajar con ciertas claves para desactivarlos y manejarlos de forma tal de que no salgas perjudicado ni vos ni tu pareja. 

¿Qué son los celos?

Los celos son una respuesta emocional que surgen cuando una persona se siente amenazada, cuando una persona siente miedo a perder a algo o a alguien.

Los celos no tienen que ver con el amor y no hay celos buenos ni saludables, como erróneamente se piensa. Decir “Si no me cela es porque no me quiere” es un error garrafal. Este sentimiento parte de la necesidad de controlar a otra persona, que puede ser una pareja, una amistad, un hijo o hija, etc, porque de lo contrario pienso que lo puedo perder. 

Importante a destacar:

Primero: el tercero que aparece no necesariamente amenaza la relación, simplemente es una persona más que pasa por nuestras vidas. Si el vínculo es sólido no hay nada que temer.

Segundo: la idea de que esa tercera persona será más importante que vos es simplemente una idea, no es una realidad.

Tercero: la amenaza llega cuando la persona se siente vulnerable, indefensa. Revisá que pensás de vos mismo, como está tu autoestima para que termines sintiéndote así. Todos los celos tienen la misma raíz: la falta de confianza en uno mismo y la inseguridad personal. La única persona responsable de sentir celos sos vos.

Claro que si tenés evidencia concreta que demuestra que tu pareja no es confiable, entonces deberías tomar una decisión sobre la pareja en la que te encuentras. ¿Por qué quedarte al lado de una persona que no te valora? Pero quedarte pasivo, no afrontar lo que ocurre en tu relación que te molesta o disgusta y simplemente hacer escándalos por celos no es solución de nada.

Cuarto: los mecanismos de control y posesión no harán más que daño a tu relación. Es decir, si temías que tu pareja se alejara de vos, ¡ojo! porque controlando y celando lo vas a lograr. Y luego probablemente digas “Ahí está, me quería dejar!” pero tu conducta de control probablemente fue lo que arrojó a tu relación por el abismo. No existe una relación sana con celos patológicos. Los celos patológicos son justamente eso: una enfermedad.

Quinto: cada persona experimenta los celos de una forma diferente, no todas sienten las mismas emociones. Tal vez en tu caso sientas angustia y te tires a dormir. Otra persona puede enojarse con su pareja y aplicar la ley del hielo, dejar de hablarse, tirarse de ofendido a ver si se da cuenta de tus sentimientos…

Vamos a los 3 pasos sencillos para empezar a trabajar los celos y superarlos de una buena vez:

Paso 1: Reflexionar profundamente lo siguiente: “por más celoso que seas, eso no garantiza la fidelidad”, quien quiera serte infiel lo va a hacer, lo controles o no lo controles, eso es un hecho. 

Controlar lo único que confirma es que tu relación se va a desgastar, sí o sí. Se va a resentir y va a llegar un momento donde la otra persona ya no va a soportar tus dudas, cuestionamientos, reclamos y malestar por algo no que nunca hizo.

Y si tienés dudas y evidencias de que la otra persona te ha traicionado, entonces cabe que te preguntes, porqué me quedo en esta relación donde no soy valorado? La otra persona debería valorarnos por quien nosotros mismos somos, si no lo ve o no puede apreciarlo es necesario que vos mismo tengas el suficiente amor propio para elegir solamente relaciones donde te amen y cuiden igual que vos lo haces. 

Paso 2: Es indispensable, necesario y urgente que trabajes en tu amor propio, en tu confianza personal. Todas las personas somos únicas, nadie se parece a nadie y eso es justamente algo para celebrar. Aprender a amar tu unicidad, tus características y la combinación de cosas que te hacen ser quien sos es indispensable para dejar de sentir celos. Como observación final, acordate que la atracción está comandada por la confianza personal. Cuando vos lográs sentirte genuinamente a gusto con tu
persona, tu cuerpo, en paz con vos mismo… te convertís en un polo magnético e irresistible.

Paso 3: Aquello que te hace sentir amenazada o amenazado no es ni más ni menos que un espejo que te está mostrando exactamente los puntos débiles de tu seguridad personal, en dónde es que tenés inseguridad. Por ejemplo, estas en una reunión de amigos con tu pareja y hay una persona
muy inteligente y elocuente que plantea análisis inteligentes y divertidos. Te sentís amenazado. Probablemente tu mente te está mostrando que vos pensás de vos mismo que no sos inteligente, extrovertido o que no tenes ideas propias. Eso no significa que eso es lo que vos sos, simplemente significa que es lo que vos pensás de vos, que es muy diferente y se puede cambiar.

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