Día de los Enamorados: ¿Cómo elegir pareja?

Día de los Enamorados: ¿Cómo elegir pareja?

Desde la mirada de una profesional, te acercamos tips para formar un vínculo sano y duradero.

(Por Eva Rodríguez) 

Una consulta habitual que se hace en los consultorios de psicología es “¿Cómo hago para conseguir pareja?”. La Lic. en psicología Eva Rodríguez, te acerca algunos puntos fundamentales a tener en cuenta si sentís que estás listo/a para abrirte y conocer a alguien:

 1. El otro no te completa, en tu soledad ya estás completo/a. Amor no es sinónimos de completitud. Tu bienestar, tu plenitud, tu paz interna vienen de adentro tuyo y se comparten con el otro.

Si tu definición del amor está basada en que “el otro me completa”, “el otro me da eso que me falta”, “es mi media naranja”, “somos almas gemelas”, “encontré mi paz interior en el/ella”… tenés un problema.

Culturalmente se asocia el sentimiento del amor al control, el apego, la posesión. Se lo relaciona a las carencias propias que el otro tapa o disimula por un ratito.

2. Nos elijas desde tus faltas. Recordemos cuál es un pésimo criterio de elección de pareja: “Quiero que me de lo que yo no puedo darme”, cuantas veces te habrás encontrado diciendo “Quiero que me cuide, porque yo no me cuido. Quiero un proveedor, porque yo no confío en mi capacidad de autosustentarme. Quiero a alguien familiero porque yo no tuve contención de chico…”.

En ese caso estarás eligiendo desde tus necesidades. Creerás haber encontrado el amor ideal, es todo emoción y efervescencia, las hormonas harán que te sientas genial, pero eso eso se desvanecerá.   

Cuando se busca pareja para sanar una herida se cae en un error, se escoge al primer remedio. Y se puede salir más lastimado. Para elegir sanamente hay que estar sano, haber trabajado primero el amor propio.

3. Pasar del concepto que el otro te complete a que con el otro puedas compartir. El otro viene a compartir y a acompañar la vida.

Un buen criterio de elección de pareja es usar la cabeza y no tanto el corazón. Pensar: “soy compatible con esta persona, vamos a poder aunar y equilibrar nuestros valores, miramos la vida de formas similares, nos comunicamos bien, nos llevamos bien en la intimidad, proyectamos juntos, nos agrada nuestra compañía, me gusta como es el otro, su forma de ser, me veo en un futuro con esta persona, nos aceptamos tal cual somos”, son cuestionamientos cruciales a la hora de elegir un compañero/a de ruta.

4. No elijas a alguien confiando en que va a cambiar. Estar con alguien esperando que esa persona cambie es un grave error porque caemos en la tolerancia que es distinto a la aceptación. Estar con alguien esperando a que cambie o que vos lo podás arreglar es una ilusión, no es la realidad. “Yo voy a cambiar eso”, “porque me ama va a cambiar”,  “mi amor lo va a cambiar”,  “si puede cambiar es que me ama”.

La realidad es que cada uno cambia cuando la motivación nace desde uno mismo y no cuando el otro lo pide.

5.Definir con claridad qué es lo que querés porque te sumaría y no porque lo necesitás. La idea es elegir porque suma salud y bienestar y no porque resta dolores.

Bajar las idealizaciones, no esperar al ser perfecto. Es importante enfocarse en qué quiero y no en cómo lo quiero.

Cada uno define qué quiere, lo que cuadra con su vida actual, lo que se pone en valor, las prioridades. Pero cómo va a llegar, en qué momento, la manera en que va a darse… hay que dejarlo fluir porque sino se aferra al control.

6. Fortalecer tu autoestima. De esta manera elegimos aquello que creemos que merecemos, aquello que nos decimos que es indicado o suficiente para nosotros. Entonces hay que estar muy fuertes, sanos y con confianza personal para elegir a alguien que nos respete, aprecie, cuide, mime, ame tanto como nosotros lo hacemos con nosotros mismos!

7. El amor no duele. Si me daña y estoy esperando que cambie, no es amor, no es aceptación. Es esperar a que el otro cambie, es ilusión, es esperanza, es auto-engaño.

 

 

Seguinos en