“Nunca es tarde”: ¿se puede recalcular la vida a cualquier edad?

“Nunca es tarde”: ¿se puede recalcular la vida a cualquier edad?

Los que piensan que, por la edad, o determinadas condiciones no es posible volver a intentar lo que desean, se equivocan. Claves para hacer de la acción, la mejor aliada

 “Ya no estoy para eso”, “se me pasó el tren”; “no sé por dónde comenzar…” las frases se multiplican y las razones de cada quien, también. Sin embargo, creernos “esa verdad”, no implica que lo sea. En realidad, desde qué lugar nos paramos, tratando de apartar prejuicios y preconceptos acerca de nuestros deseos es el verdadero desafío.

“Hay que lograr la elasticidad de los músculos de la mente y el corazón. Cuando uno se anima a empezar por pequeños cambios, es una seguidilla de modificaciones que vamos haciendo cada vez con más ganas y determinación que marcan un nuevo rumbo. Empezar de a poco, pero hacerlo, es lo que realmente marca la diferencia”, argumenta la psicóloga y escritora Beatriz Goldberg.

– ¿Por dónde empezar?

Sacándonos prejuicios, apostando a una actitud positiva, haciendo de lado las excusas, más allá de lo que nos rodee. Es un trabajo modificar pensamientos y seguir a la acción, pero es posible. La pandemia nos dejó un saldo muy positivo que tiene que ver con encontrarnos con nosotros mismos. Los cambios son graduales y van creciendo en la medida que “hacemos”.

– ¿Cómo se rompe la inercia a la hora de conocer a alguien a cualquier edad?

Esto se vincula con los miedos, a enfrentarse a la vida y hasta con uno mismo. Esos miedos te paralizan, por eso yo propongo ponerlos de tu lado: cómo aprovecharlos para conocerte más. Ubicar qué te da miedo, y proponerte con actitud positiva de qué manera pensás vos que podés enfrentarlos de a poco desde el hacer. Redescubrir lo que nos apasiona, lo que nos hace sentirnos seductores, valiosos, conectando con el deseo de quienes somos, y qué nos gusta y hace feliz. Nadie quiere sufrir de nuevo, ni pasar por errores del pasado, pero esos miedos nos depredan si no hacemos el clic de hacer pasitos de cambio.

– ¿Qué herramientas nos pueden ayudar?

Si no podemos, buscar ayuda. Cuando uno está mal, ve un océano de problemas en lugar de una laguna, por lo tanto, pedir ayuda profesional o con alguien que me permita ponerlo en palabras es el primer paso. El segundo es poder visibilizar aquellos momentos en que pudimos salir adelante, lo tercero es tener una actitud proactiva ya que esperar el cambio desde afuera es creer que las cosas se logran por sí solas, y no es así. Los vínculos, trabajos, estudio, crecimiento personal tienen que ver con una labor proactiva en este sentido.

– ¿Qué le aconsejarías a quien cree que por su edad es tarde?

Hay edades que uno siente que está la longevidad o la población de riesgo y nunca se sabe. Hay personas que son muy resilientes y toman lo positivo de cada edad.

No poder es un prejuicio que puede aparecer en cualquier edad y a cualquiera. Uno a veces tiene muchos frenadores adentro de la cabeza, por eso es necesario poner metas viables a corto y mediano plazo para poder disfrutar cada zanahoria que gane”.

 La profesional dialogó con el equipo de Cada Día, mirá la nota

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