Se terminó el mundial: ¿Y ahora qué?

Se terminó el mundial: ¿Y ahora qué?

Muchos piensan que necesitan un objetivo por delante siempre para no caer en depresión ni angustias. ¿Esto es así? Todo lo que necesitás saber en esta nota.

Desde el frenesí mundialero cuando todo comenzó en Qatar, hasta salir campeones de la copa del mundo, vivimos casi en una serie televisiva en donde la pasión, el sufrimiento, la alegría y la visceralidad se mixturaron en cada entrega que la selección argentina nos brindó. Cuando la copa se ganó, cuando el festejo increíble pasó, y cuando el esperado fixture no fue más nuestro pan de cada día…la pregunta de muchos (con las fiestas de fin de año por delante) surgió: “¿Y ahora qué?…

¿Qué nos impulsa a levantarnos cada mañana? ¿Cómo intensifica el motor interior tener esa “zanahoria” del algún proyecto por delante? Y en todo caso… ¿Es necesario siempre?

Según contó la licenciada en psicología María Inés Capmany “ahora es la época de aprender, primero a disfrutar del éxito, y de lo que nos ha dejado como valores este equipo maravilloso”.

– ¿Qué mensaje en este sentido no deberíamos aprehender?

Antes que nada, que los logros son posibles con conducta de equipo, camaradería, disciplina, esfuerzo, liderazgo, unión, y una red de contención, tanto de los pares como familiar. Algo que aplica a todo.

En realidad, el “ahora qué”, luego del mundial es pensar en qué aprendizaje nos dejó todo lo vivido.

– ¿Hay una sensación de que lo bueno es eterno a veces?

Hay que entender que la vida está colmada de diferentes momentos. Las alegrías y las euforias no son eternas. Nosotros llegamos desde ahí a la denominada “llegada fallida”. Eso pasa cuando logramos algo que nos proponemos, y pensamos que vamos a tener la felicidad eterna y esto no es así. La vida tiene todo tipo de vivencias.

-Cuándo vemos el logro ajeno, ¿es un aliciente que nos anima a intentar lo que más deseamos?

Siempre ayuda y es inspirador. Lo importante es entender que, aunque terminó el mundial, siguen otros partidos de la vida, con desafíos y objetivos crecientes e importantes

El partido del día a día tiene que ver con aprender a ser cada vez más felices. Ese es nuestro desafío…Hacer de esta incomplitud el motor de la vida.

– ¿Qué es lo que no se nos tiene que pasar?

El presente, disfrutar de lo realizado, lo ganado, para luego plantearnos nuevos objetivos, pero sin de disfrutar lo que se tiene.

La profesional estuvo con el equipo de cada día. Mirá la nota

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