La gestión de Javier Milei tiene la intención de impulsar una reforma estructural del sistema previsional. La iniciativa, que todavía no fue presentada formalmente, genera polémica porque incluiría una suba gradual de la edad jubilatoria hasta los 65 años para las mujeres y 70 para los hombres.
El debate tomó fuerza luego de que un informe técnico del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) pusiera bajo análisis la sostenibilidad del régimen actual. Según el diagnóstico, el esquema vigente resulta oneroso para el Estado y requiere modificaciones para garantizar su continuidad en el tiempo.
Aumento de la edad jubilatoria
De acuerdo con lo que trascendió, la propuesta oficial contemplaría un incremento gradual de la edad jubilatoria de un mes por año. Bajo ese esquema, el objetivo final sería alcanzar los 65 años para las mujeres y 70 para los hombres en un plazo estimado de 60 años.
Especialistas señalan que el aumento de la edad jubilatoria es un tema que se viene discutiendo desde hace tiempo y que, aplicado de manera progresiva, podría tener sustento técnico. De hecho, recuerdan que la Ley de Contrato de Trabajo ya habilita a hombres y mujeres del sector privado a continuar en actividad hasta los 70 años si así lo desean.
También advierten que muchas personas optan por seguir trabajando más allá de la edad mínima porque jubilarse implica, en la práctica, una reducción significativa de ingresos respecto del salario en actividad.
¿Qué pasa con las pensiones por viudez?
En medio de las especulaciones sobre la reforma, surgió la versión de que podría eliminarse la pensión por fallecimiento dentro del sistema contributivo. Sin embargo, especialistas en derecho previsional consideran que esa posibilidad sería altamente cuestionable desde el punto de vista constitucional.
Argumentan que suprimir la pensión por viudez vulneraría derechos protegidos por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que garantiza la seguridad social, así como por tratados internacionales de derechos humanos que amparan a las personas adultas mayores.
En ese marco, sostienen que, mientras un aumento gradual de la edad jubilatoria podría discutirse en términos de sustentabilidad financiera, eliminar un beneficio básico como la pensión por viudez resultaría difícil de sostener jurídicamente.
Por el momento, no existe un proyecto formal presentado en el Congreso, por lo que el debate continúa en el terreno de las versiones y el análisis técnico. La discusión promete generar fuertes cruces políticos y sociales en caso de avanzar.