La mora en créditos y tarjetas alcanzó niveles récord en Argentina, mientras crece la preocupación por el fuerte endeudamiento en billeteras virtuales. El Banco Nación lanzó nuevas líneas de refinanciación para aliviar la situación de miles de familias.
El nivel de endeudamiento de las familias argentinas volvió a encender señales de alarma. Mientras el Gobierno nacional había planteado semanas atrás que el sistema financiero “se iba a acomodar solo”, los últimos datos del Banco Central muestran una realidad diferente: la mora en el pago de créditos creció de manera sostenida y alcanzó los niveles más altos de las últimas dos décadas.
Según cifras oficiales, en marzo de 2025 el incumplimiento de pagos en los hogares rondaba el 3%, mientras que en marzo de 2026 escaló al 11,5%, un salto que refleja las dificultades de muchas familias para sostener sus compromisos financieros en un contexto de ingresos ajustados y bajo consumo.
El aumento de la mora se observa en distintos segmentos del crédito. Los préstamos personales presentan un nivel de incumplimiento del 11,5%, mientras que los prendarios llegan al 6,9% y los hipotecarios mantienen un índice menor, del 1,4%.
Sin embargo, los datos que más inquietan al sistema financiero están vinculados al uso de tarjetas de crédito y billeteras virtuales. En el primer caso, la mora ya alcanza el 11,7%, mientras que en las plataformas digitales trepa al 30%, un número que genera preocupación tanto en el Gobierno como en organismos internacionales.
La advertencia del FMI
El escenario encendió alertas incluso en el Fondo Monetario Internacional (FMI), que advirtió sobre la necesidad de supervisar con mayor rigor el crecimiento de la deuda generada en billeteras virtuales.
La principal preocupación radica en que estas plataformas operan con herramientas regulatorias más limitadas que el sistema bancario tradicional. A diferencia de un crédito prendario o hipotecario, donde existe un bien como garantía, los préstamos otorgados por billeteras virtuales suelen ser de más difícil recupero en caso de incumplimiento.
Especialistas advierten que muchos de estos préstamos tienen tasas de interés muy elevadas, que incluso pueden superar el 1000% anual en algunos casos, profundizando el riesgo de sobreendeudamiento.
Banco Nación lanzó nuevas opciones de refinanciación
Ante el crecimiento de la mora y la caída del consumo, el Banco Nación puso en marcha nuevas herramientas de refinanciación destinadas a clientes con dificultades para afrontar sus deudas.
La primera alternativa permite refinanciar deudas con una tasa fija y plazos de hasta 72 meses. El monto máximo disponible alcanza los 100 millones de pesos, aunque el costo financiero total (CFT) ronda el 114%.
La segunda opción está dirigida a clientes con saldos impagos en tarjetas de crédito del propio banco. En este caso, se pueden refinanciar montos de hasta 10 millones de pesos en un plazo de hasta 60 meses, con una tasa nominal anual del 35%. Está destinada a usuarios que no acumulen más de 90 días de mora.
Desde la entidad señalaron que incluso quienes no tengan cuenta sueldo, pero sí algún producto financiero en el banco, podrán acercarse para que se analice cada caso de manera particular.
¿Conviene refinanciar?
Economistas coinciden en que este tipo de programas puede representar un alivio financiero, ya que permite reducir el valor de las cuotas y reorganizar deudas más costosas, especialmente las vinculadas a tarjetas de crédito y billeteras virtuales.
No obstante, remarcan que el beneficio dependerá de la capacidad de cada persona para ordenar sus finanzas y evitar volver a endeudarse.
“Es una buena opción en tanto te alarga los plazos y baja el monto de las cuotas, permitiendo consolidar deudas. Pero si los ingresos no crecen al mismo ritmo que las obligaciones, el problema puede reaparecer más temprano que tarde”, explicaron especialistas.
Además, advierten sobre un riesgo frecuente: al refinanciar, muchas personas vuelven a disponer del límite de sus tarjetas de crédito, lo que puede derivar en un nuevo ciclo de endeudamiento.
En ese contexto, los analistas recomiendan evaluar con detalle las condiciones, calcular la capacidad real de pago y evitar asumir nuevas obligaciones financieras que puedan agravar la situación económica del hogar.