Un joven llegó a una estación de servicio con un bidón para pedir $5.000 de GNC, pero el playero descubrió que se trataba de una broma y decidió seguirle el juego. La insólita escena fue grabada y se volvió viral.
Algunas veces los padres deciden jugarle alguna que otra broma a los hijos y algunas situaciones se terminan saliendo de control. Es que un joven apareció en una estación de servicio con un bidón en la mano y pidió que le cargaran GNC. El playero que lo atendió, lejos de hacerse el desentendido decidió seguirle el juego y terminó protagonizando una insólita escena que se volvió viral en las redes sociales.
Todo comenzó cuando el joven se acercó hasta uno de los surtidores con un bidón en la mano y, con total naturalidad, solicitó “$5.000 de GNC”. El pedido llamó inmediatamente la atención del playero, quien, en lugar de explicar que era imposible cargar ese combustible en un recipiente plástico, optó por seguir la ocurrencia.
Con absoluta seriedad, le respondió: “No sé si va a entrar todo. ¿No te dieron la tapa? Porque se te va a escapar”. El muchacho contestó que no tenía cómo cerrar el bidón y fue entonces cuando llegó una de las frases que terminó convirtiéndose en el momento más divertido del video.
El playero improvisó una solución y le sugirió al joven que tapara el recipiente con la mano para evitar que “se escapara” el supuesto gas. Acto seguido, tomó un dispenser de aire comprimido, liberó una pequeña descarga dentro del bidón y generó una nube blanca que hizo todavía más creíble la escena.
Después de la actuación, incluso simuló cobrar la carga. Según se observa en el video, terminó pidiéndole apenas 500 pesos por el supuesto combustible.
El muchacho abandonó la estación caminando con el bidón en la mano mientras mantenía la palma apoyada sobre la abertura para impedir que el “gas” se escapara.
Toda la secuencia fue registrada por otra persona que se encontraba en el lugar y fue compartida a través de las redes sociales donde rápidamente se volvió viral.
Muchos comentarios celebraron la actitud del playero por haber entendido inmediatamente la broma y haber improvisado una respuesta que terminó siendo aún más graciosa que el planteo original.